Comunicación y lenguaje
Repite frases de los muñequitos: qué es la ecolalia y qué quiere decir
Repetir frases de la tele, contar sin parar o usar palabras a su manera tiene nombre. Qué significa, cuándo consultar y qué hacer en casa.
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Hay niños que se saben de memoria lo que dice su muñequito favorito y lo repiten en casa. Saben contar, saben los colores, cantan canciones enteras. Pero cuando quieren algo, no lo piden con palabras: te llevan de la mano o lo señalan. Si esto te suena, no eres la única madre que lo vive, y tiene nombre.
Qué es la ecolalia
Ecolalia es repetir palabras o frases que el niño ha oído. Los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NIH) distinguen dos tipos.
- Ecolalia inmediata: repite lo que acabas de decir. Le preguntas “¿quieres jugo?” y contesta “¿quieres jugo?”.
- Ecolalia diferida: repite algo que oyó antes, a veces días o semanas después. Una frase de los dibujos, de un anuncio o de una canción.
Es muy común que el niño se quede con una frase, la use un tiempo y luego la cambie por otra nueva. Eso indica que sigue aprendiendo lenguaje.
Muchas veces la frase quiere decir algo
El propio NIH pone un ejemplo: un niño que dice “¿quieres algo de tomar?” cada vez que él quiere tomar algo. Es la frase que oyó cuando le daban de beber, y la usa para pedir.
Con las frases de los dibujos pasa lo mismo. Puede repetir lo que dice el personaje cuando está contento porque él está contento. O una frase de una escena triste cuando algo le duele. Fíjate en cuándo usa cada frase: ahí suele estar la pista.
Palabras con un sentido solo suyo
A veces el niño usa una palabra o una frase con un significado que solo entiende él o su familia. Por ejemplo, llama a algo de una manera inventada y siempre lo dice igual. Los médicos lo llaman lenguaje o frases idiosincrásicas.
El manual que usan para diagnosticar el autismo, el DSM-5, pone la ecolalia y las frases idiosincrásicas como ejemplos de habla repetitiva. Por eso las preguntan en una evaluación.
Sabe muchas palabras, pero no las usa para hablar contigo
Es una de las cosas que más desconcierta. El niño cuenta hasta diez, se sabe las letras, recita anuncios enteros, pero no te dice “tengo hambre”.
El NIH lo describe así en niños autistas: el lenguaje avanza de forma desigual. Pueden tener buena memoria para lo que oyen y aprender muy rápido las palabras de lo que les interesa. Lo que les cuesta es usarlas para conversar.
¿Entonces es autismo?
No necesariamente. Los CDC lo dicen claro: algunas personas sin autismo también tienen algunos de estos rasgos. Un niño con retraso del lenguaje también puede repetir frases. Lo que cuenta es el conjunto, no una sola conducta.
Estas son algunas señales de alerta que dan los CDC, con la edad a partir de la cual cuentan:
- No responde cuando lo llaman por su nombre, a los 9 meses.
- No señala para enseñarte algo que le llama la atención, a los 18 meses. Ojo: no es señalar para pedir, sino para compartir, como un avión que pasa.
- No se fija en otros niños ni juega con ellos, a los 3 años.
- No juega a ser otra cosa, como maestro o superhéroe, a los 4 años.
Señalar para pedir comida o llevarte de la mano hasta el cereal es comunicación, y es buena señal. Lo que más pesa en el autismo es que falte la otra parte: señalar algo solo para que tú también lo veas, y mirarte a la cara para compartirlo.
¿Y si no camina de puntillas ni le molesta el ruido?
Es lo que más confunde. Cuando pensamos en autismo, pensamos en el niño que se tapa los oídos o pasa horas haciendo lo mismo. Muchos niños autistas no hacen nada de eso.
El DSM-5 pide dos cosas. Primero, dificultades en la comunicación y el trato con los demás. Segundo, al menos dos de estos cuatro tipos de conducta repetitiva:
- Movimientos, juego o habla repetitivos. Aquí entran alinear juguetes, la ecolalia y las frases idiosincrásicas.
- Necesitar que todo sea igual: las mismas rutinas, el mismo camino, mucho malestar con cambios pequeños.
- Intereses muy intensos o muy fijos en algo concreto.
- Reaccionar mucho o muy poco a ruidos, texturas, luces o al dolor.
Son dos de cuatro, no los cuatro. Un niño puede no tener ningún problema con el ruido y cumplir el criterio por la ecolalia y por sus rutinas. Y caminar de puntillas ni siquiera aparece en estos criterios.
Por eso se llama espectro: cada niño autista es distinto. El médico no busca una lista completa, sino un patrón que se repite en casa, en la escuela y con otras personas.
Tímido no es lo mismo que autista
Un niño tímido puede no hablar en la consulta, no mirar al médico y quedarse pegado a ti en el parque. Pero suele mirar a los otros niños con interés, y con el tiempo y la confianza se suelta.
También es normal que juegue con sus hermanos y no con niños que no conoce. Lo que importa es si tiene al menos a alguien con quien juega de verdad: se turnan, se ríen juntos, inventan. Y a cada edad se espera algo distinto: antes de los 3 años es normal jugar al lado de otros más que con ellos.
Por eso una buena evaluación no se queda en una cita de quince minutos. Escucha lo que cuentan los padres y mira cómo es el niño en distintos sitios.
Qué puedes hacer en casa
- No le prohíbas las frases ni lo regañes por repetirlas. Son su manera de comunicarse ahora mismo.
- Responde a lo que quiere decir, no a las palabras exactas. Si repite la frase del muñequito cuando quiere salir, dile “¿quieres salir? ¡vamos!”.
- Ponle palabras sencillas a lo que pide. Si señala el cereal, di “¿cereal?” y espera unos segundos.
- Si dice algo, aunque sea un trozo de la palabra, dáselo enseguida y celébralo. Si no dice nada, dáselo igual: no es un castigo.
- Anota durante una o dos semanas qué frases usa y en qué momento. Al especialista le sirve mucho.
Cuándo pedir ayuda
Si a tu hijo le cuesta usar las palabras que sabe, pide una evaluación del habla y del desarrollo, aunque no estés segura de que sea autismo. Según el NIH, el médico suele derivar al niño a un terapeuta del habla y del lenguaje. Esa terapia ayuda sea cual sea el diagnóstico.
En EE. UU. la evaluación es gratis: antes de los 3 años por Intervención Temprana de tu estado, y desde los 3 años por el distrito escolar. En “Ayuda donde vives” tienes a quién llamar en tu estado o tu país.
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Fuentes consultadas
Este texto está escrito desde cero. Estas son las fuentes oficiales en las que nos apoyamos para comprobar los datos.
NIH — Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD)
Ecolalia inmediata y diferida, lenguaje repetitivo y desarrollo desigual del lenguaje en el autismo
Obra del gobierno de EE.UU. · dominio público
CDC — Signos y síntomas de los trastornos del espectro autista
Ecolalia y señales sociales por edad: nombre, señalar para mostrar, otros niños y juego de imaginar
Obra del gobierno de EE.UU. · dominio público
CDC — Criterios de diagnóstico del DSM-5
Los dos grupos de criterios, los cuatro tipos de conducta repetitiva y la ecolalia como ejemplo
Obra del gobierno de EE.UU. · dominio público
CDC — Indicadores del desarrollo a los 3 y 4 años
Qué se espera en el juego con otros niños a cada edad
Obra del gobierno de EE.UU. · dominio público
Este texto es orientativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si algo de lo que lees aquí no coincide con lo que te dice el equipo que atiende a tu hijo, hazles caso a ellos y pregúntales por qué.