Comunicación y lenguaje
Tu hijo no habla: qué puedes hacer hoy mismo en casa
Comunicarse no es lo mismo que hablar. Cinco cosas que funcionan y que no cuestan nada.
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Un niño que no habla sí se comunica: te lleva de la mano hasta la nevera, se pone a llorar cuando algo le molesta, aparta el plato. Todo eso es comunicación. El trabajo no es «hacerle hablar», es darle formas de decir lo que quiere que funcionen mejor que llorar.
1. Ponte a su altura y espera
Siéntate en el suelo, a su nivel, y quédate en silencio unos segundos más de lo que te resulta cómodo. Los adultos llenamos todos los huecos. Si dejas el hueco, a veces lo llena él.
2. Habla menos y más claro
En vez de «¿quieres que mamá te dé un poquito más de agua?», di «¿más agua?». Frases cortas, palabras clave, y repetirlas siempre igual. No es hablarle como a un bebé: es quitar el ruido.
3. Deja las cosas a la vista pero fuera de alcance
Si todo está a mano, no hay ningún motivo para pedirlo. Poner su galleta favorita en un bote transparente cerrado crea la necesidad de comunicarse contigo. Y en cuanto haga cualquier gesto para pedirla, dásela: has premiado la comunicación.
4. Acepta cualquier forma de comunicación
Señalar, llevarte de la mano, darte una foto, usar una tableta. Nada de esto impide que hable después. Hay una preocupación muy extendida de que si le das una alternativa ya no hará el esfuerzo de hablar; la evidencia apunta justo al revés: los apoyos suelen acompañar al lenguaje, no sustituirlo.
5. Repite lo que hace, no lo que debería hacer
Si golpea la mesa, golpea tú la mesa. Si hace un sonido, hazlo tú. Imitarle le enseña que lo que hace tiene un efecto en ti, y eso es la base de toda conversación. Suena raro y funciona.
Nada de esto sustituye a la terapia del lenguaje. Sirve para las semanas o meses que suelen pasar hasta conseguir la primera cita, que en muchos sitios son bastantes.
Y una cosa más
Sigue hablándole en español. La tentación de cambiar al idioma del país es enorme y no hay ninguna razón para hacerlo. El idioma en el que tú eres tú es el que mejor le vas a transmitir.
Fuentes consultadas
Este texto está escrito desde cero. Estas son las fuentes oficiales en las que nos apoyamos para comprobar los datos.
Este texto es orientativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si algo de lo que lees aquí no coincide con lo que te dice el equipo que atiende a tu hijo, hazles caso a ellos y pregúntales por qué.